Asturias en la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer
Asturias en la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer
El 3 de diciembre de 2025, Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género hizo públicos los resultados de la séptima edición de la Macroencuesta Estatal de Violencia de Género correspondiente al año 2024 (7). Es la única estadística oficial que mide la prevalencia de la violencia de género en nuestro país y forma parte del Plan Estadístico Nacional. Se realiza desde 1999 con una periodicidad aproximada de 4 años. En esta edición la muestra asturiana fue de 347 mujeres de 16 o más años.
Los resultados que facilita esta encuesta ofrecen porcentajes de prevalencia estimados para cada tipo de violencia sobre el que se indaga en las entrevistas. En base a esa prevalencia estimada, se ha calculado aquí cuál sería la población total de mujeres de 16 y más años que en Asturias ha sufrido algún tipo de violencia de género[1].
En cuanto al primer ámbito de violencia de género, el sufrido dentro de una RELACIÓN DE PAREJA O POR PARTE DE UNA EXPAREJA, tres de cada diez mujeres mayores de 15 años habrían sufrido alguna vez a lo largo de su vida alguno de los tipos de violencia especificados en la encuesta: física y/o sexual, psicológica[2] y/o económica[3]. Estas son 144.409 mujeres. Sólo en el último año esta violencia la habrían padecido 55.285 mujeres en Asturias.
El tipo de violencia más frecuente en el seno de las relaciones de pareja es la violencia psicológica de control: 119.626 mujeres la habrían padecido alguna vez en su vida, y 22.867 sólo en los 12 meses previos a la encuesta. Le sigue la violencia psicológica de tipo emocional: una de cada cinco asturianas la ha experimentado: 99.609 mujeres. La violencia de tipo económico ha sido sufrida por algo más de 1 de cada diez mujeres asturianas alguna vez en su vida (55.762 mujeres), habiendo sido el 2% en los 12 meses previos a la encuesta (9.532 mujeres).
La violencia física o sexual por parte de la pareja, que es la más comúnmente identificada como violencia de género, tiene menor prevalencia: la han sufrido 60.528 mujeres, el 12,7% del total de mayores de 15 años.
En relación con los resultados de la Macroencuesta de 2019, el informe del Ministerio de Igualdad señala que, dentro del ámbito de la pareja, solamente son estadísticamente significativas las variaciones producidas en la prevalencia de la violencia psicológica de control en los cuatro años previos a la encuesta (valor que no a parece en la tabla 9.11), pasando del 12,3% en 2019 al 10,3% en 2024.
FUERA DEL ÁMBITO DE LA PAREJA, en la encuesta se pregunta por la violencia física y la sexual que han vivido las mujeres. Estas violencias pueden haber sido sufridas en el seno de la familia de origen, por parte de personas desconocidas, por parte de amigos o conocidos, en el ámbito laboral (compañeros de trabajo) o en otros: centro educativo, centros deportivos, o por desconocidos. En Asturias habría 69.461 mujeres que han sufrido violencia sexual[4] alguna vez fuera del ámbito de la pareja y 6.672 que la vivieron en el último año.
La probabilidad de sufrir violencia sexual fuera de la pareja es inversamente proporcional a la edad de las mujeres víctimas: cuanto más jóvenes son las mujeres, mayor es la prevalencia revelada de este tipo de violencia. Por este motivo, en la Tabla 9.12 se ha querido incluir el dato obtenido para la población de 16 a 24 años. Si, en términos generales, el 14,5% de las mujeres revelaron haber sufrido violencia sexual alguna vez en su vida, entre las jóvenes son el 22,6%. En cuanto a la violencia sexual sufrida, específicamente, en los últimos 12 meses, la prevalencia global es el 2% pero sube hasta el 7,5% entre las más jóvenes.
Por tipo de violencia sexual, la más frecuente es la que en la encuesta se etiqueta como “otros tipos” de violencia sexual: la que no es constitutiva ni de violación ni de intento de violación. El cribado que se hace en la macroencuesta para detectar este tipo específico de violencia sexual, se refiere a: haber sufrido tocamientos en genitales, pechos, culo o labios, u otros tocamientos de tipo sexual contra la voluntad de la mujer; haber sido obligada a tocar las partes íntimas del agresor (genitales o pecho) o cualquier otro tipo de tocamiento sexual cuando la mujer no quería; haber sido obligada a posar desnuda delante de cualquier persona o a través de fotografías, vídeos o webcams cuando la mujer no quería; haber sido coaccionada, amenazada para realizar un acto sexual online contra su voluntad; haber sido obligada a realizar cualquier otra práctica sexual. La prevalencia de este tipo de violencia sexual, que es de 12,7% entre el conjunto de mujeres (alguna vez a lo largo de su vida), se eleva al 20,3% entre las que tienen entre 16 y 24 años. Extrapolando estos porcentajes a la población de mujeres de Asturias, se estima que 7.591 chicas habrían sufrido este tipo de violencia alguna vez en su vida.
Por más que su prevalencia sea notoriamente inferior a estas otras formas de violencia sexual, la gravedad de la violación y de los intentos de violación hace que sea importante señalar el número estimado de mujeres que han experimentado estos tipos de violencia. Según la macroencuesta, unas 14.775 mujeres habrían sido violadas al menos una vez a lo largo de su vida en Asturias (el 3,1% del total de mujeres de 16 o más años). Si miramos a las más jóvenes, serían unas 2.206 (5,9% de las chicas de 16 a 24 años). Por último, en los 12 meses previos a ser entrevistadas (a partir de septiembre de 2023 y hasta el momento la entrevista), en Asturias habrían sido violadas unas 2.383 mujeres.
En comparación con 2019, la prevalencia de la violencia sexual fuera de la pareja aumentó considerablemente. Sin embargo, este aumento se debe a los cambios metodológicos introducidos en 2024: la incorporación, en el ítem referente a los tocamientos no deseados, de los tocamientos en el “culo” y en los “labios”, provocó que la prevalencia de este único ítem (a lo largo de la vida de las mujeres) se multiplicara por 3, pasando del 4% en 2019 al 12% 2024. Como consecuencia, la prevalencia-vida de la violencia sexual aumentó entre 2019 y 2024.
En la Macroencuesta de 2019 se preguntó, por primera vez, acerca del acoso sexual y del acoso reiterado (o stalking). Este bloque de preguntas se volvió a plantear en 2024 (Tabla 9.12)
En Asturias hay 172.528 mujeres que han sufrido alguna vez acoso sexual, entendido éste como toda conducta no deseada con una connotación sexual que a las personas entrevistadas les ha hecho sentirse ofendidas, humilladas o intimidadas. En el último año esto le habría ocurrido a 61.004 mujeres de más de 15 años en Asturias.
En lo que se refiere, específicamente, a las mujeres más jóvenes (entre 16 y 24 años), la prevalencia del acoso sexual se eleva hasta el 56,6%. Es decir, más de la mitad de las mujeres jóvenes han sufrido acoso sexual alguna vez en su vida; en Asturias éstas serían 21.164 mujeres. En el último año el acoso sexual lo vivieron 4 de cada 10 jóvenes: 16.116 chicas en Asturias.
Entre 2019 y 2024 no se produjeron cambios significativos en la prevalencia del acoso sexual; sin embargo, los cambios metodológicos introducidos en 2024 en el cribado para detectar el acoso reiterado fueron de tal calibre, que hacen no comparables las estimaciones realizadas en 2019 y en 2024.
[1] Se ha tomado como población de referencia la de mujeres de 16 y más años residentes en Asturias, según la Estadística Continua de Población a fecha 1 de octubre de 2024, datos oficiales de población que publica el INE. A esta población de referencia se le han ido aplicando los correspondientes datos de prevalencia (porcentaje estimado de mujeres afectadas por cada tipo de violencia, según la Macroencuesta Estatal)
[2] La violencia psicológica es toda conducta intencionada y prolongada en el tiempo, que atenta contra la integridad psíquica y emocional de una persona y contra su dignidad como persona, sin que haya intervención de contacto físico entre las personas involucradas. Incluye los comportamientos de control y los de abuso emocional
[3] Por violencia económica se entiende cualquier conducta que busca controlar a una persona impidiéndole el acceso a los recursos económicos de forma que sea totalmente dependiente de la persona agresora a nivel económico. Comprende también comportamientos orientados a controlar el ingreso obtenido por la persona que sufre esta forma de violencia.
[4] Se sigue la definición de la Organización Mundial de la Salud que la considera como todo acto sexual, la tentativa de consumar un acto sexual, los comentarios o insinuaciones sexuales no deseados, o las acciones para comercializar o utilizar de cualquier otro modo la sexualidad de una persona mediante coacción por otra persona, independientemente de la relación de esta con la víctima, en cualquier ámbito, incluidos el hogar y el lugar de trabajo. En el contexto de la encuesta, y teniendo en cuenta lo establecido en la Ley Orgánica 10/2022, de 6 de septiembre, de garantía integral de la libertad sexual, se consideran equivalentes los términos agresión sexual y abuso sexual. De la misma forma, siguiendo lo establecido en la Ley Orgánica 10/2022, también se considera violencia sexual al acoso sexual y a aquellas formas de acoso reiterado y acoso digital que tengan connotaciones sexuales, si bien, por cuestiones de estructura de la encuesta y de las diferentes características de cada una de estas formas de violencia sexual, en la macroencuesta se preguntan en módulos diferenciados.