Resumen - Empleo

Resumen

 

Dentro del mercado laboral asturiano, en 2019 las mujeres superaban a los hombres en inactividad laboral (+57.900 mujeres más que hombres), en empleo a tiempo parcial (29.200 mujeres más) y en desempleo (2.300 mujeres más); sin embargo, en empleo a tiempo completo hay 49.500 asturianas menos que asturianos.

 

En términos generales, Asturias se caracteriza por tener tasas más bajas de actividad, empleo y paro que en el conjunto nacional. En comparación con 2018, estas tasas no sufrieron variaciones importantes para ninguno de los dos sexos en nuestra región.

 

La tasa de actividad de las asturianas (46,91%) sigue estando por debajo de la de los asturianos (54,9%) y de la media nacional para las mujeres (53,3%), a pesar de que la tendencia en el tiempo ha sido de aumento progresivo de la actividad femenina en Asturias. De hecho, la tasa de actividad de las asturianas es la más baja de España. Desde el inicio de la crisis en 2008, la población inactiva en Asturias se redujo en 23.500 mujeres. La principal causa de inactividad sigue siendo el trabajo en el hogar (el 33,1% de las mujeres inactivas), mientras que los hombres inactivos principalmente están en esta situación por jubilación (el 67,6%). Las mujeres empiezan a ser mayoría entre la población inactiva en la franja de edad de 25 a 34 años, y la diferencia se hace máxima (en proporción de 69 a 31) en la franja de 35 a 44. Además, entre 2007 y 2019 un promedio de 2.546 asturianas abandonó un empleo para hacerse cargo del cuidado de hijos/as, personas dependientes, u otras obligaciones familiares, mientras que no hay datos de hombres en la misma situación.

 

En 2013 se inició una fase de recuperación en el empleo en Asturias: en 2019 había 12.800 mujeres y 4.800 hombres más trabajando a tiempo completo desde entonces, aunque respecto al inicio de la crisis, en 2008, el saldo sigue siendo negativo (14.300 mujeres y 55.000 hombres menos). En el último año el número de personas ocupadas disminuyó, aunque en las mujeres la pérdida neta de ocupadas fue solo de 1.300. La tasa de empleo de las asturianas en 2019 fue 39,81% y la de los asturianos 47,51%. La diferencia entre ambas (7,8 puntos porcentuales) es menor que la que se da en el conjunto nacional (11,5), si bien las tasas en sí son también menores.

 

Por edades, en nuestra región en todos los grupos de edad las tasas de empleo de las mujeres están por debajo de las de los hombres, a excepción del grupo de 16 a 19 años. La máxima diferencia en estas tasas se da entre los 20 y 24 años, cuando la de los chicos se sitúa 9,6 puntos por encima de la de las chicas. Entre las personas de más edad (a partir de los 55), las tasas de empleo experimentan un descenso muy acusado, situándose en valores por debajo de los que se alcanzan entre los 20 y 24 años. Entre las mujeres de 55 y más años, solamente el 18,13% están ocupadas. En relación con el promedio nacional, en todos los grupos de edad las diferencias de las tasas de empleo de las asturianas respecto a las españolas son pequeñas, excepto en el grupo de 20 a 24 años, en el que se alcanza la máxima distorsión: 8,67 puntos por debajo de la media nacional.

 

En términos generales, a mayor nivel educativo, mayor tasa de empleo (tanto para mujeres como para hombres) aunque dentro de cada nivel la tasa de empleo de los varones está siempre por encima de la de las mujeres. La máxima tasa de empleo de las mujeres en Asturias la alcanzan aquellas que tienen entre 45 y 54 años con estudios superiores finalizados, con un 82,6%. En el extremo contrario, las asturianas con más dificultades para trabajar son las que tienen 55 años o más y un nivel educativo más bajo (inferior a la Secundaria Obligatoria), ya que solamente el 34,6% tienen un empleo.

 

También en términos generales, la brecha de género en el empleo se reduce a medida que aumenta el nivel educativo; es decir, la formación reduce la brecha de género en las tasas de empleo. Sin embargo, esta tendencia general se modula con la edad: entre las personas con nivel educativo más bajo que tienen más de 55 años, la brecha en las tasas de empleo de mujeres respecto a la de hombres (2,8), es significativamente menor que la que existe en aquellos que tienen de 35 a 44 años y que han acabado sus estudios universitarios (9,1). La mayor diferencia entre tasas de empleo de hombres y mujeres se da entre los 35 y los 44 años, en aquellas personas con un nivel educativo más bajo: casi 22 puntos de diferencia en la tasa de empleo.

 

Hostelería y comercio ya había dejado de ser en 2018 la rama de actividad con más peso en el empleo femenino, dando paso a la administración pública, educación, actividades sanitarias y servicios sociales como rama principal. En 2019, 1 de cada 3 mujeres con empleo en Asturias, trabajaba en esta rama de actividad. De hecho, el sector público tiene un peso importante en el empleo femenino asturiano: 1 de cada 4 asalariadas trabaja en alguna administración pública en Asturias; esta proporción es mucho menor en el caso de los asalariados asturianos (1 de cada 7). Por tipo de ocupación, el grupo de trabajadoras de servicios de restauración, personales, de protección y vendedoras, concentra el 34,4% del empleo femenino en Asturias: 64.100 mujeres. Además, éste es un porcentaje sensiblemente superior al correspondiente para el conjunto nacional, que es del 29%. Sin embargo, éstas no son las ocupaciones más feminizadas en Asturias; el primer puesto lo ocupan las llamadas ocupaciones elementales, en las que de cada 100 personas trabajando en uno de estos puestos, 7 eran mujeres.

 

En Asturias la proporción de población ocupada que es trabajadora por cuenta propia es mayor que en el conjunto español, en total y para cada sexo. La diferencia es aún más amplia en el caso de las mujeres: 5,1 puntos porcentuales más, frente a los 1,6 puntos de los hombres. Sin embargo, sigue existiendo superioridad en el porcentaje de hombres que trabajan por cuenta propia sobre el de mujeres: 20,6% vs. 16,9%.

 

Respecto al tipo de puesto laboral, la mayor parte de las mujeres, el 71%, son empleadas sin otro personal a cargo, frente al 61% de los hombres. Dicho de otro modo: solamente el 16,6% de las mujeres ocupadas tienen algún grado de control y poder de decisión en su puesto de trabajo (no están en la parte más baja de la jerarquía laboral), mientras que en el caso de los hombres esta proporción aumenta al 21,3%. Sólo 2,7 de cada 10 personas en puestos de dirección en grandes y medianas empresas son mujeres.

 

La precariedad también afecta en mayor medida a las mujeres. El 22,2% de todas las trabajadoras en Asturias tienen un contrato a tiempo parcial, mientras que entre los hombres el porcentaje es 6,1%; como resultante, 7,7 de cada 10 personas empleadas a tiempo parcial son mujeres. La temporalidad afecta al 27,1% de las trabajadoras (en torno a 45.000 mujeres) y al 24% de los trabajadores. En el último año la temporalidad de las mujeres aumentó en casi dos puntos, y la de los hombres se mantuvo estable.

 

En Asturias hay 32.200 mujeres y 30.800 hombres en desempleo; las tasas de paro también son mayores en las mujeres: 15,1% vs. 13,3%. Respecto al año anterior el desempleo aumentó tanto en mujeres como en hombres, aunque en términos relativos (tasas), aumentó en los hombres y se mantuvo estable entre las mujeres. Desde 2017 se acumulan en el desempleo 100 hombres y 1.100 mujeres; es decir, 9 de cada 10 de las personas que se incorporaron al desempleo desde 2017 hasta 2019, son mujeres.

 

De toda la población parada, más de la mitad (el 56,6% en mujeres y el 42,9% en hombres) llevan en desempleo más de un año. Es el primer año desde 2014 en el que estos porcentajes aumentaron en Asturias, y en mayor medida en el caso de las mujeres. Del total de personas paradas de larga duración, la mayor parte llevan incluso más de 2 años en desempleo: el 77% de las mujeres y el 83% de los hombres. Si estas cifras se ponen en relación con el total de población activa, se puede afirmar que el 8,6% de las mujeres asturianas en activas laboralmente, llevan un año o más en desempleo, frente al 7% de los hombres.