Título - Ciencia y tecnología
Ciencia y tecnología - Última actualización: 20 de diciembre de 2021
Investigación científica y Desarrollo tecnológico (I+D)
Investigación científica y Desarrollo tecnológico (I+D) (actualizado a 20 de diciembre de 2021)
¿Qué es lo que ocurre una vez que se termina el periodo de formación universitaria, o de la presentación de una tesis doctoral? Una manera de responder esta pregunta es conociendo cuál es la participación de las mujeres en los recursos humanos de las actividades de investigación y desarrollo. Se incluye como personal en I+D a todo el empleado directamente en actividades de I+D, sin distinción de nivel de responsabilidad, así como a los que suministran servicios ligados directamente a los trabajos de I+D, como personal de gerencia, administradores/as y personal de oficina. Se excluyen las personas que realizan servicios indirectos.
En 2020 había en Asturias (3) 3.375 personas (en equivalencia a jornada completa) trabajando como personal empleado en actividades de I+D, de las que el 38,1% (1.285 personas) eran mujeres. La mayor parte del personal en actividades I+D en Asturias se concentra en las empresas (el 44,2%), seguido muy de cerca por las la Universidad y organismos afines (39,8%) y en tercer lugar por las administraciones públicas, aunque a bastante distancia (15,9 %). Las instituciones privadas sin fines de lucro (IPSFL) en Asturias no tienen prácticamente presencia en cuanto a las actividades I+D.
El personal en actividades I+D se clasifica por sector, sexo y tipo de personal (investigador y no investigador), de la manera que recoge en la Tabla 8.3.
Si solamente nos centramos en el personal investigador[1], el sector más importante en contratación ya no es la empresa privada, sino las Enseñanzas Superiores: de cada 10 personas investigadoras, 4 trabajan en la Universidad; las empresas pasan a ocupar el segundo puesto en el ranking de número de mujeres contratadas.
A pesar de que las empresas asturianas dedicadas a las actividades I+D son las más importantes en contratación, la presencia de mujeres en sus plantillas es pequeña, no alcanzando a tener una distribución paritaria en cuanto al sexo: sólo 3 de cada 10 personas que trabajan en las empresas de I+D asturianas son mujeres. La proporción es la misma en el caso del personal investigador. En la Universidad la presencia de mujeres aumenta y entra a ser paritaria, aunque en el extremo inferior el intervalo de paridad: 4 de cada 10 trabajadores en I+D en este sector son mujeres. La Administración Pública es la más equilibrada en la distribución por sexo del personal de I+D: algo más de la mitad del personal son mujeres.
Hay diferencias claras en la manera en la que los hombres, por un lado, y las mujeres, por otro, que trabajan en I+D, se distribuyen por sectores. En los siguientes gráficos se comparan estas distribuciones; en ambos gráficos, la circunferencia exterior corresponde a los hombres y la interior a las mujeres. En el primero de los gráficos, que corresponde al conjunto del personal, se observa que el sector empresarial es el más importante en el trabajo de los hombres, mientras que para las mujeres el sector principal es el universitario. Cinco de cada diez trabajadores varones en actividades I+D en Asturias están empleados en el sector privado, mientras que en el caso de las mujeres son 3,5 de cada 10.
En el caso específico del personal investigador, la Universidad gana peso tanto en hombres como en mujeres en detrimento de las empresas y de las Administraciones Públicas. La mitad del personal investigador asturiano está empleado en alguna institución de la Enseñanza Superior, independientemente del sexo, siendo el porcentaje ligeramente superior en el caso de las mujeres: 55% vs 50%. Las diferencias entre sexos se dan en el sector empresarial y en las Administraciones Públicas: el peso de la Administración en términos de contratación de personal investigador es dos veces mayor para las mujeres que para los hombres.
Respecto al año anterior, 2019, la Estadística sobre actividades I+D del Instituto Nacional de Estadística apunta a una pérdida de empleo en el sector en Asturias, con un 9% menos de personal. La caída ha sido mayor en el caso específico del personal investigador (-11,4%), y en las mujeres (-10,4% vs. -8,3%).
[1] Dentro de todo el personal empleado en I+D, el investigador es el que está implicado en la concepción o creación de nuevos conocimientos, productos, procesos, métodos y sistemas y en la gestión de los correspondientes proyectos. También están incluidos los puestos de gerencia y de administradores/as dedicados a la planificación y gestión de los aspectos científicos y técnicos del trabajo de los investigadores, así como los postgraduados con trabajo/beca de estudio