Resumen - Bienestar social

Resumen

Las mujeres son mayoría entre las personas que cobran prestaciones no contributivas (PNC): son 5.848, el 64,7% del total. En enero de 2017, 3 de cada 4 personas que cobraban una PNC de jubilación en Asturias (cuya cuantía media estaba en 348,5€ mensuales), eran mujeres. En el caso de la invalidez, con cuantía media de 385,71€/mes, el porcentaje de mujeres bajaba a 52,2%. 

 

En el Salario Social Básico, que a partir de 2012 se constituyó en renta de último recurso para las personas que ya habían agotado las prestaciones relacionadas con el empleo, también son mayoría las mujeres: en 2015 eran el 63%. En total, en 2015 había 20.263 personas con derecho a recibir el SSB. Además, en 2016 el 30%, en términos de población total perceptora de Salario Social Básico, formaban parte de una familia monomarental.

 

Las situaciones de dependencia afectan en una doble vertiente a las mujeres: por ser mayoría entre las personas que requieren cuidados (debido al envejecimiento poblacional), como por ser mayoría entre las personas que dispensan cuidados dentro de los hogares. En diciembre de 2018 había en Asturias 38.844 solicitudes de valoración para el acceso a prestaciones del Sistema para la Autonomía y la Atención a la Dependencia (SAAD). Dentro de este Sistema, las mujeres solicitan acceso con una frecuencia 1,8 veces la de los hombres; hay el doble de mujeres entre los reconocimientos de dependencia, y entre las personas con derecho reconocido a prestación, aunque también son el doble entre las personas que, teniendo reconocida la prestación, aún están a la espera de percibirla. El 30% de las prestaciones del SAAD en Asturias son las de Cuidados Familiares, porcentaje similar al de España. En cambio, en Asturias el peso de la Teleasistencia es ínfimo en relación al conjunto nacional, a favor de las prestaciones por prevención de la dependencia y promoción de la autonomía personal, cuyo peso en Asturias es mucho mayor que en España.

 

Respecto a los recursos asistenciales, tres de cada cuatro usuarios del Servicio de Ayuda a Domicilio son mujeres; de ellas el 93% eran mayores y el 71% tenían más de 79 años. En los centros residenciales para mayores, en 2017 el 67,6% de las personas usuarias eran mujeres, y en los centros de día fueron el 74,7%.

 

En el caso de personas con discapacidad ocurre lo contrario que en las personas mayores: las mujeres son minoría entre  las personas usuarias de los recursos; fueron el 43,5% en los centros de apoyo a la integración de personas con discapacidad durante 2017.