Salud sexual y reproductiva

Salud sexual y reproductiva

El 17,7% de las mujeres y el 23,5% de los hombres asturianos (Tabla 6.15) declaran utilizar preservativo siempre en sus relaciones sexuales con penetración; sin embargo, estos porcentajes son engañosos porque se calculan sobre la base de toda la población, la expuesta al riesgo de embarazo o de transmisión de infección sexual, y la que no lo está por no tener relaciones sexuales con penetración. Si calculamos la frecuencia de uso del preservativo sobre la base de la población que declara haber tenido relaciones coitales, los porcentajes aumentan al 34,2% en las mujeres y al 37,4% en los hombres. Aun así, el resultado es que el 56% de las mujeres y el 43,7% de los hombres nunca utilizan preservativo.

Tabla 6.15. Frecuencia de uso del preservativo (%), en personas que mantuvieron relaciones sexuales coitales en los últimos 12 meses, por sexo. Asturias, 2017
Tabla 6.15. Frecuencia de uso del preservativo (%), en personas que mantuvieron relaciones sexuales coitales en los últimos 12 meses, por sexo. Asturias, 2017
Fuente: IV ESA 2017.

Cuando se trata específicamente de relaciones fuera del ámbito de una pareja estable, la frecuencia de uso del preservativo, curiosamente, no varía sustancialmente:

Tabla 6.16. Frecuencia de uso del preservativo (%), en personas que mantuvieron relaciones sexuales coitales de tipo esporádico en los últimos 12 meses, por sexo. Asturias, 2017
Tabla 6.16. Frecuencia de uso del preservativo (%), en personas que mantuvieron relaciones sexuales coitales de tipo esporádico en los últimos 12 meses, por sexo. Asturias, 2017
Fuente: IV ESA 2017.

En el caso de los hombres, de los que tienen el tipo de relaciones señalado, el 43% declaran hacer uso del preservativo siempre, por lo que la frecuencia de uso de éste aumenta ligeramente respecto a la situación anterior (cualquier tipo de relación coital). Pero en el caso de las mujeres, el uso desciende ligeramente: 32,2% en relaciones esporádicas vs. 34,2% en cualquier tipo de relación coital. La frecuencia de las personas que nunca usan preservativo se mantiene aún más parecida a la anterior: 4 de cada 10 hombres (40,1%) y 5 de cada 10 mujeres (55,8%) que mantienen relaciones sexuales con penetración con parejas que no son estables, no usan nunca preservativo.

 

Al margen de la posibilidad o no de embarazo como consecuencia de este tipo de relaciones, la ausencia del uso del preservativo deja expuestas a estas personas a contraer alguna infección de transmisión sexual. La frecuencia de uso de preservativo como medio de prevención de ITS disminuyó en ambos sexos respecto a 2012, ya que en ese año los porcentajes de uso fueron 38% de las mujeres y 49% de los hombres.

 

Cuando se pregunta a las personas por el motivo por el que no hacen uso de ningún método anticonceptivo (ni preservativo ni ningún otro), el porcentaje de los que no saben o no contestan es muy alto (39% de las mujeres y 46% de los hombres). Otro alto porcentaje aduce infertilidad de alguno de los miembros de la pareja (46% de las mujeres y 33,5% de los hombres), mientras que no usan anticonceptivos por desear un embarazo el 8% de las mujeres y el 5% de los hombres. Es decir, solo nos consta que el 7,7% de las mujeres y el 16,2% de los hombres que mantienen relaciones sexuales con penetración, no usan ningún método anticonceptivo por otros motivos que no tienen que ver con la fecundidad (motivos religiosos, preferencia de la pareja, falta de acceso a métodos, incomodidad o problemas de salud).

 

Las infecciones de transmisión sexual han aumentado en Asturias. Entre 2009 y 2016 se había observado un incremento de las infecciones por Gonococo en hombres. También las infecciones por Treponema (Sífilis) tienen una tendencia ascendente, fundamentalmente hasta 2008 año en que empiezan a descender, aunque se mantiene un importante número de declaraciones. Los casos de Treponema notificados superan a los de Gonococo (Gonorrea). En 2016 se habían notificado 73 infecciones de Gonorrea y 112 de Sífilis; en 2017 fueron 58 y 110 respectivamente (6).

En cuanto a los embarazos adolescentes, es decir, los embarazos de menores de 20 años, son un indicador de salud porque responden en la práctica totalidad a embarazos no deseados, imponen una carga a las adolescentes que interferirá en su desarrollo personal  y responden a prácticas sexuales sin protección que pueden conllevar una infección de transmisión sexual.

 

La tasa de embarazos adolescentes es la suma de los partos (embarazos que llegan a término) y de las interrupciones voluntarias del embarazo (IVEs) de jóvenes menores de 20 años, tomados en relación al conjunto de chicas en esas mismas edades (por cada 1.000 mujeres de menos de 20 años). Según los indicadores del Observatorio de Salud de Asturias, en 2017 esta tasa fue de 14,01%o (3): por cada 1000 chicas de menos de 20 años que vivían en Asturias, hubo 14,1 embarazos. De ellos (de acuerdo a la tasa de interrupciones voluntarias de embarazos de adolescentes, que fue de 10,82 %o) 3,28 llegaron a término. Estos son los datos más recientes sincronizados para embarazos y abortos adolescentes.

 

Centrándonos ahora exclusivamente en los embarazos que llegan a término, contamos con datos de fecundidad correspondiente a 2019: tasa específica de fecundidad en las menores de 20 años, entendida como el número de nacidos vivos de chicas con menos de 20 años en Asturias.

Tabla 6.17. Tasas Específicas de Fecundidad de adolescentes en Asturias, por edad. 2019. Unidades: nacidos por cada 1.000 mujeres de esa edad
Tabla 6.17. Tasas Específicas de Fecundidad de adolescentes en Asturias, por edad. 2019. Unidades: nacidos por cada 1.000 mujeres de esa edad
Fuente: Indicadores de Fecundidad, INE

Las tasas específicas de fecundidad de las  adolescentes asturianas están muy próximas a las nacionales (7): en unas edades, ligeramente por encima, en otras algo por debajo (Gráfico 6.22). Las jóvenes de 17 años tuvieron en 2019 la cuarta tasa de fecundidad más alta del país para jóvenes de su edad y, sin embargo, a los 18 años pasan a ser las terceras con menor fecundidad. Hay que tener en cuenta que en Asturias las tasas de este tipo son muy sensibles al número de nacimientos, debido a que hay poca población de cada una de estas edades.

Gráfico 6.22. Tasas específicas de fecundidad (%o) de las adolescentes, por edad (años), en Asturias y España, 2019
Gráfico 6.22. Tasas específicas de fecundidad (%o) de las adolescentes, por edad (años), en Asturias y España, 2019
Fuente: Indicadores de Fecundidad, INE; elaboración propia

En las últimas tres décadas los embarazos de adolescentes en Asturias han ido disminuyendo en frecuencia, con una caída muy abrupta entre 1989 y 1999. En 2009 las tasas habían aumentado en todas las edades, pero han vuelto a decrecer en la última década (Gráfico 6.23).

Gráfico 6.23. Evolución de las tasas de fecundidad (%o) de adolescentes en Asturias, por edad. 1979-2019
Gráfico 6.23. Evolución de las tasas de fecundidad (%o) de adolescentes en Asturias, por edad. 1979-2019
Fuente: Indicadores de Fecundidad, INE, Elaboración propia

Hay una gran diferencia en las tasas de fecundidad adolescente entre las mujeres de nacionalidad española y las extranjeras (Gráfico 6.24). Por debajo de los 15 años, 0,05 de cada mil niñas españolas en Asturias tuvieron un bebé en 2019, frente a 2,52 de cada 1000 niñas extranjeras. En el grupo de adolescentes de entre 15 y 19 años, las españolas tuvieron una tasa de fecundidad de 4,88 %o y las inmigrantes de 17,59 %o.

Gráfico 6.24. Tasas de fecundidad (%o) de adolescentes en España y Asturias, por grupo de edad y nacionalidad, 2019
Gráfico 6.24. Tasas de fecundidad (%o) de adolescentes en España y Asturias, por grupo de edad y nacionalidad, 2019
Fuente: Indicadores de Fecundidad, INE

Los embarazos no deseados se expresan también en las Interrupciones Voluntarias de Embarazo realizadas.

Gráfico 6.25. Evolución de la Tasa de IVE (%o) en Asturias y España, 1999-2018
Gráfico 6.25. Evolución de la Tasa de IVE (%o) en Asturias y España, 1999-2018
Fuente: SADEI, Base de Datos de Mujeres y Hombres 2020; elaboración propia

La Tasa de abortos en Asturias está por encima de la media nacional desde 2011 (8); desde ese año, por cada 1000 mujeres de entre 15 y 44 años, en Asturias se practican unas 2 interrupciones de embarazo más, en relación con el conjunto nacional (Gráfico 6.25).

Tabla 6.18. Tasas de IVE (por mil) en Asturias y España, 2011-2018.
Tabla 6.18. Tasas de IVE (por mil) en Asturias y España, 2011-2018.
Fuente: SADEI, Base de Datos de Mujeres y Hombres 2020; elaboración propia

En el último año para el que se tienen datos, 2018, en Asturias hay registro de 12,65 abortos realizados por cada 1000 mujeres en edad fértil, mientras que el promedio nacional fue de 11,52 abortos por cada 1000 mujeres. Asturias ocupa el cuarto puesto entre las Comunidades con mayores tasas de IVE, después de Cataluña, Baleares y Madrid.

 

De 2011 a 2018 (Tabla 6.19), las tasas de IVE disminuyeron en Asturias y en el conjunto nacional, aunque el saldo del último año (2017-2018) fue positivo sólo en España.

 

En cuanto a, específicamente, la tasa de IVE en adolescentes, en 2017 ésta fue de 10,82 %o, que corresponde a 207 abortos (8). En 2018 se realizaron 20 abortos menos a adolescentes: 187.  Estos 187 abortos representaron el 9% del total de abortos practicados en Asturias en ese año. Este porcentaje es menor que el correspondiente porcentaje de IVEs en España (Gráfico 6.26), que fue de 10,2%

Gráfico 6.26. Distribución porcentual de los abortos realizados en 2018, por grupo de edad de la mujer. Total nacional y Asturias
Gráfico 6.26. Distribución porcentual de los abortos realizados en 2018, por grupo de edad de la mujer. Total nacional y Asturias
Fuente: Interrupción Voluntaria de Embarazo: datos definitivos correspondientes al año 2018. Ministerio Sanidad, Consumo y Bienestar Social. Elaboración propia

En Asturias, los abortos que realizan las mujeres por debajo de los 29 años tienen menos peso, respecto al total, que en el conjunto nacional. Al revés, se concentra mayor número de IVEs a partir de los 30 años