Población joven que ni estudia ni trabaja

Población joven que ni estudia ni trabaja

Otro indicador que ofrece una visión ligeramente distinta a los dos anteriores respecto al nivel educativo de la población asturiana es el del porcentaje de población de entre 15 y 29 años que no estudia ni trabaja.

Tabla 2.3. Población joven (de 15 a 29 años) que no estudia ni trabaja, por sexo y nivel de formación, Asturias 2020
abla 2.3. Población joven (de 15 a 29 años) que no estudia ni trabaja, por sexo y nivel de formación, Asturias 2020
Fuente: Nivel de Formación, Formación Permanente y Abandono: Explotación de las variables educativas de la EPA. MEyFP.

En Asturias hay un 16,2% de mujeres de entre 15 y 29 años que ni estudian ni trabajan. Este porcentaje es muy similar al de 2019 (16,5%). La evolución de este indicador para las mujeres en el conjunto de España ha sido al alza, por lo que Asturias ha variado su posición relativa en el ranking nacional situándose actualmente en mejor situación que la media.

 

El porcentaje de jóvenes asturianos que ni estudian ni trabajan es superior al de las jóvenes: 17,4%, una décima por encima de la media nacional para su sexo. La brecha de género en este indicador, a favor de las mujeres en este caso, no se da en todas las comunidades autónomas; en algunas de ellas el orden se invierte, con porcentajes de mujeres ampliamente superiores a las de los hombres. En promedio nacional no hay brecha entre mujeres y hombres en este indicador. En la UE, al contrario que en España y en Asturias, el porcentaje de mujeres de 15 a 29 años que ni estudian ni trabajan suele ser mayor que el de los hombres.

 

La composición del colectivo de personas NiNis responde a diversas causas, entre las que se encuentran: el desempleo (tanto de corta como de larga duración), los cuidados y responsabilidades en el ámbito familiar, las enfermedades, discapacidades o incapacidades, y en menor medida, el desánimo.

 

Se puede decir, para concluir, que los resultados del nivel formativo de la población en Asturias son claramente favorables para las mujeres, quienes alcanzan en mayor proporción que los hombres los estudios superiores y abandonan en menor medida la educación o formación de manera temprana. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que un 16,2% de las menores de 30 años (y mayores de 14) ni estudian ni trabajan en la actualidad.